Bajo un pelo que parece blanco, el oso polar tiene la piel negra. Este apoya las cuatro patas en un témpano y sonríe; detrás se levantan dos icebergs de picos afilados, partidos en caras, y el agua lleva ondas cortas. Un oso más pequeño, también sobre un témpano, está en el osezno polar. Cada cara de los icebergs admite un azul distinto, del más claro al más oscuro, para que parezcan de bulto.
Qué se trabaja con este dibujo
- Pintar con tonos muy claros
- Separar figura y fondo
- Vocabulario: témpano e iceberg
Idea para casa o clase
Pon un cubito de hielo en un plato y mira con el niño cómo se derrite. Habla de lo que le pasaría al oso si su bloque se fundiera.