Los oseznos polares nacen en pleno invierno, en una guarida excavada en la nieve, y no salen de ella hasta la primavera. Este mira de frente desde un témpano que flota, con las orejas redondas y una sonrisa. El agua lleva ondas, al fondo hay otro bloque de hielo más pequeño y detrás se ven colinas. Quien busque más animales del frío sobre el hielo tiene los pingüinos deslizándose por el hielo. Las colinas pueden ir en lila o gris suave; así el osezno, sin pintar, resalta delante.
Qué se trabaja con este dibujo
- Sombrear bordes
- Colorear zonas muy amplias
- Vocabulario: hielo, agua y témpano
Idea para casa o clase
Recorta el osezno coloreado junto con su témpano, pégalo sobre una cartulina azul y añade nieve alrededor con bolitas de algodón o papel blanco arrugado.