Un osito, un conejito, un regalo y un bastón de caramelo asoman del calcetín, que tiene rayas diagonales, un borde esponjoso y una ramita de acebo con dos bolitas. Es de noche: hay luna, estrellas y copos redondos. Las rayas ayudan a pintar por tramos, sin cansarse. La costumbre de colgar el calcetín es anglosajona; en España es más habitual dejar los zapatos la noche de Reyes. Si este nivel se le queda corto, las campanas y velas tienen también acebo, pero en piezas mucho más pequeñas.
Qué se trabaja con este dibujo
- Pintar por tramos diagonales
- Distinguir figuras superpuestas
- Nombrar juguetes y objetos
Idea para casa o clase
Una vez pintado, recórtalo por el contorno, pega una cinta en la parte de arriba y cuélgalo en la puerta del cuarto como adorno.