El tejado de esta casita está cubierto de glaseado en forma de ondas, y en la fachada hay dos corazones, dos ventanas redondas y una puerta con ventanuco y pomo. La chimenea también lleva glaseado. El trazo es grueso y no hay fondo, así que se puede pintar desde los 2 años. Las casitas de pan de jengibre son una tradición alemana muy ligada al cuento de Hansel y Gretel. Con ceras gruesas, conviene empezar por el tejado y dejar los corazones y las ventanas para el final.
Qué se trabaja con este dibujo
- Primeros rellenos con cera
- Reconocer formas: círculo, corazón
- Salirse menos del contorno
Idea para casa o clase
Señala cada forma y nómbrala con el niño: círculo, corazón, triángulo del tejado. Que pinte todas las del mismo tipo con un mismo color.