Aunque lleva una flor de ocho pétalos en el centro, este mandala se apoya en la geometría. Hay círculos concéntricos, hojas en forma de ojo, líneas rectas que acaban en una bolita y, en el anillo exterior, triángulos que forman una estrella de ocho puntas con gotas entre ellas. Cada figura se repite ocho veces, así que basta decidir el color de una para saber el de las demás. Conviene avanzar desde el centro hacia fuera, anillo a anillo, para no apoyar la mano sobre las zonas recién pintadas.
Qué se trabaja con este dibujo
- Reconocer figuras geométricas
- Seguir líneas rectas
- Planificar colores por anillos
Idea para casa o clase
Antes de colorear, cuenta con el niño cuántos triángulos, círculos y hojas hay. Después, que asigne un color a cada figura y lo respete en toda la vuelta.