Lo que parecen semillas por fuera de la fresa (frutilla en Argentina, Chile o Uruguay) son en realidad sus frutos: cada puntito es un aquenio con una semilla dentro. En el dibujo son óvalos pequeños repartidos alrededor de una cara sonriente, y piden lápiz fino o quedarse en blanco. Arriba lleva el cáliz y el tallo; detrás, tres hojas dentadas y una flor, que en la planta real es blanca. Con menos piezas sueltas, la rodaja de sandía es un buen paso previo.
Qué se trabaja con este dibujo
- Pintar dentro de óvalos pequeños
- Dejar zonas en blanco a propósito
Idea para casa o clase
Pon una fresa de verdad junto a la lámina y cuenta con el niño los puntitos de una fila. Después decide si los pinta amarillos, como en la fruta, o los deja sin color.